Como reza el dicho popular “Aprendiz de todo y maestro de nada”. Así podríamos sintetizar cómo debería ser un empresario. La adaptabilidad es esencial. Rara voz te tropezarás con una fórmula que funciona a la primera y que además te va a requerir dedicación, flexibilidad y disponibilidad para lograr tus metas. Te ayudamos desde aquí. O eres o te formas en estos roles:

EL CREYENTE

Cuando uno empieza un proyecto de crear una empresa, necesita altas dosis de entusiasmo y pasión. Tu trabajo consiste en inspirar, dirigir y motivar a tu equipo y conseguir que todos ellos crean en la idea tanto como tú lo haces. Tony Hsieh, CEO de Zappos lo dijo muy bien “Lo importante es la visión no el dinero: el dinero terminará viniendo si haces los deberes”. Cree en lo que haces y en tu visión.

EL INFORMADOR

Informa sobre los asuntos del dinero, especialmente cuando no es el suyo propio. Al mantener a los accionistas e inversores permanentemente informados se gana el respeto y el entusiasmo que impulsa el proyecto a un mayor éxito. Como dijo el CEO de Foursquare, Dennis Crowley sobre el papel del informador, “Hay mil lecciones que hemos aprendido … y tal vez el lo más importante de ellos es ser claro ante los inversores acerca de lo que la empresa va a hacer y lo que no vamos a hacer, y priorizar las cosas que tienen que hacer “.

EL ADMINISTRADOR

Un negocio no es una ciencia exacta. La ejecución de una puesta en marcha significa que actúas como director de banco y también como secretario. Este es tu trabajo para gestionar los ingresos, inversiones y gastos, además de sopesar los recursos que compiten entre sí con el fin de hacer crecer el negocio.

EL VENDEDOR

Ya sea que estés buscando a los inversores, o la contratación de nuevos empleados que trabajan para retener el talento que tienes, o simplemente tomar una copa en un bar, necesitas vender tu visión 24 horas al día 7 días a la semana. Pero ojo, la confianza en tí mismo es crucial, incluso en tus peores días. Cuando tienes total convencimiento en tí mismo y tu producto, inspiras el tipo de emoción que lleva a la inversión. Recurre a tu círculo de influencia, amplia tu perfil, y alimenta tu reputación de marca.

EL PLANIFICADOR

Debes tener un papel activo en la planificación del negocio para el presente, el futuro inmediato, y el largo medio y plazo. Debes proporcionar una visión y dirección para que otros te otorguen su confianza. Esto requiere pensamiento estratégico y tu apertura a la crítica, sobre todo cuando las cosas no salen según lo planeado.

 EL QUE TOMA LAS DECISIONES

La responsabilidad es tuya. Este es sin duda uno de los papeles con más alta presión, aunque debes aceptarlo para tener éxito. Tienes que estudiar en cada momento cuales son las mejores opciones y hacerlas valer. Cuanto mas proactiva sea tu forma de pensar, mas probabilidades tendrás de hacer el movimiento correcto.

EL RESPONDEDOR

Este tipo de perfil, busca la crítica constructiva que ayuda a afinar el proyecto. El consejo es tomar todo el feedback posible de tantas personas como te sea posible acerca de tus ideas y buscar retroalimentación crítica. Pídeles lo que consideran que está mal. Tu papel como respondedor depende en gran medida de tus habilidades como oyente.

Si estás comenzando en comenzar un negocio, debes ponerte todos estos sombreros. Y recuerda que la emoción es la que mueve la iniciativa empresarial.